viernes, 20 de diciembre de 2013

Las bajas de Laura Alonso y Débora ponen el juego interior del Celta en manos de dos júnior

El Celta Selmark despedirá 2013 mañana (18:30, pabellón de Navia) ante el Universidad de Valladolid, colista del Grupo A de la Liga Femenina 2, con serios problemas en la pintura. A la baja de la ala-pívot Laura Alonso, operada de una dolencia en un pie, se ha unido esta semana la de la pívot Débora Rodríguez, que sufre una elongación en el bíceps femoral que le impedirá disputar el último encuentro del año.


Así las cosas, Carlos Colinas deberá confiar el juego interior del equipo a dos júnior, ambas de 17 años, que no han gozado de muchos minutos en lo que va de temporada: la mallorquina Nogaye Lo y la canterana Ángela Coello.

Las dos jugadoras incrementaron su aportación el pasado sábado en el partido contra el Arxil, al que Débora llegó ya mermada (sólo jugó 13 minutos) y en el que no estuvo Laura Alonso. Nogaye estuvo sobre la pista 20 minutos y Ángela, 22, frente a los 17 y 15 que promedian.

'Es un contratiempo importante porque Débora y Laura juegan en posiciones similares y vamos a estar más limitados de lo que quisiéramos. Entonces daremos más minutos a Nogaye y a Ángela e incluso pensamos mover a alguna jugadora de posición para suplir un poco esas dos bajas', afirma Carlos Colinas, que reconoce que frente al Arxil (60-50) 'notamos la ausencia de Laura, pero quizás más en el aspecto anímico, porque es una jugadora que transmite mucho coraje en situaciones de marcador muy adverso, como sucedió ese día, que llegamos a ir 18 puntos abajo'.

Sin dos de sus pupilas con mayor experiencia, les tocará el turno a dos júnior. 'En cuanto a carácter, con Ángela no tengo ninguna duda porque es ambiciosa y valiente, no se esconde. Es cierto que es inexperta, pero como pasa con Laura, el corazón, las ganas y la ilusión a veces pueden con todo', explica el técnico celeste, que agrega que 'en el caso de Nogaye, le está costando arrancar un poco más de lo que nos gustaría, pero esto también es una prueba de fuego para ella. Ahora que no tiene competencia en el equipo por la lesión de una compañera es su momento, aunque tampoco le queremos trasladar esa sensación porque su momento es toda la temporada'.

La única nota positiva en el choque de mañana está en que Valladolid 'no es el rival más peligroso en cuanto a lo que ellas tienen que dar porque no cuenta con interiores determinantes, como sucede con León, Ferrol o Cáceres'.

Aunque el Universidad de Valladolid todavía no conoce la victoria, Colinas advierte de que 'es un partido peligroso porque además se produce el día antes de irse las jugadoras de vacaciones'.

Información sacada de Atlántico Diario

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